Tras que la virtualidad signara las ceremonias de egresados 2020 y 2021, este viernes se concretó la primera colación del año de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Recibieron diplomas 122 graduados en dos actos que tuvieron lugar en el Aula Mayor “José Alfredo Duarte”.

Por las autoridades hizo uso de la palabra el secretario general de la UNRC, Enrique Bérgamo, y por los flamantes profesionales hablaron la ingeniera agrónoma María Florencia Altobelo a la mañana y la comunicadora social Camila Victoria Petenatti a la tarde.

Tras que la virtualidad signara las ceremonias de egresados 2020 y 2021, las de este viernes fueron presenciales, tal la usanza prepandémica, lo cual le dio un significado muy especial a esta colación de grado 283 en 51 años de historia de la UNRC.

Los graduados fueron: 27 de Agronomía y Veterinaria, 18 de Ciencias Económicas, 12 de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales, 61 de Ciencias Humanas, 3 de Ingeniería y 1 de Secretaría de Posgrado y Cooperación Internacional.

La ceremonia matinal fue presidida por el rector de la Universidad, Roberto Rovere. Compartieron el estrado el vicerrector, Jorge González; el secretario Académico, Sergio González; el secretario General, Enrique Bérgamo, y los decanos de Agronomía y Veterinaria, Carmen Cholaky; de Ciencias Económicas, Guillermo Mana, y de Ciencias Exactas, Marisa Rovera.

Por la tarde junto al rector Rovere estuvieron Enrique Bérgamo, el decano de la Facultad de Ingeniería Julián Durigutti, la subsecretaria Académica de la Universidad Marita Cortese y la secretaría Académica de la Facultad de Ciencias Humanas Silvina Barroso.

El Ensamble de Música popular argentina y latinoamericana del Departamento de Arte y Cultura de la Universidad interpretaron el Himno, luego se compartió un video de UniRío TV referido a la vida de la UNRC a través de las décadas.

En ambos actos la toma de juramento profesional a los nuevos graduados estuvo a cargo del rector Rovere, momento que concitó el aplauso y la emoción de los presentes en el aula mayor José “Peco” Duarte.

Los flamantes graduados se comprometieron a defender la vida, los Derechos Humanos, el medioambiente, la educación pública y gratuita, trabajar para mejorar la vida de las personas, respetar la Constitución Nacional y las identidades culturales, bregar por la libertad y la justicia social, y ejercer con responsabilidad.

Doble mérito
Al hacer uso de la palabra el secretario General de la Universidad, Enrique Bérgamo, resaltó el valor de quienes este viernes recibieron sus diplomas, por cuanto sus últimos años de cursado sucedieron durante “la más pavorosa pandemia que vivió la humanidad. Tuvieron que cursar en un proceso de virtualización que implicó un aprendizaje que hicimos entre todos. Fue un mérito extraordinario que hayan concluido la carrera en este contexto, que al margen de las dificultades para socializar como de costumbre entrañó para muchos“pérdidas de familiares y amigos”, expresó

El profesor Bérgamo consideró que estar hoy en “un aula colmada y usando barbijos y tomando el recaudo de la desinfección con alcohol ha sido factible merced a un gran compromiso colectivo”.

En retrospectiva, aseveró: “Estamos convencidos de que desde nuestra Universidad pudimos hacer lo correcto. La decisión que se tomó hace más de dos años fue cuidar la salud y la vida. Esto trajo complicaciones que no fueron menores, pero no le costó la vida a integrantes de la comunidad universitaria, dejó cicatrices, pero nada que no se pueda reparar”. 

Además, resaltó que “nos conmueve volver a vernos y volver a juntarnos en el aula mayor completa para compartir este acto que es la culminación de los objetivos que tiene la Universidad, es emocionante estar acá frente a ustedes porque fui estudiante y soy graduado de la UNRC y verlos me hace recordar la vida que compartimos en nuestra época de estudiante”.

Agregó que la “presencialidad es el espíritu de la Universidad, fue un desafío para nosotros volver a la presencialidad pero fue el anhelo más grande que tuvimos en la gestión universitaria porque la Universidad se construye con el contacto, con el afecto, con las discusiones, con las noches de estudio preparando un parcial o discutiendo de política, es fantásticos volver y sigamos cuidándonos, protejamos esta presencialidad”.

En otro tramo, el secretario General de la UNRC dijo que las colaciones son espacio propicio para “hacer referencia a las efemérides”. La que abre 2022 en el campus se da mientras “transitamos la Semana de la Memoria”, a seis días del 24 de marzo, cuando se conmemora el “golpe de Estado con la dictadura más sanguinaria que trajo la historia. No queríamos dejar pasar esto; es importante que tengamos en cuenta que docentes, estudiantes, obreros, artistas, sufrieron la persecución y la muerte por pensar distinto”. A la fecha “hay familias que todavía buscan a sus afectos”, por eso es clave mantener el “compromiso con la historia y exigir justicia y mantener viva la memoria”.

Saberes múltiples
La ingeniera Altobelo dijo que con la graduación “se culmina una de las etapas más importantes y se celebra el comienzo de otra”. Se remontó a los albores, cuando había miedos y expectativas” y apuntó que “conseguir un título no es todo”. En “seis años vividos” y “una meta cumplida” en el campus, se dio cuenta de que “la universidad es mucho más”.

Es un lugar que le brindó “conocimientos”, donde “me contuvieron, me ayudaron a formar pensamiento crítico”, un ámbito que le “regaló amigos” y “colegas con quienes hoy trabajo codo a codo”, y constituyó una oportunidad cotidiana de cultivar “perseverancia y responsabilidad”.

Por su parte la comunicadora social Camila Victoria Petenatti dijo “si tuviera que escribir lo que significa la UNRC para mí las palabras no me alcanzan. Pasar por este campus es un proceso transformador que más allá del gran esfuerzo que significa esta instancia, terminar una carrera, recibir un título, lo más importante es la construcción colectiva con amistades, el vínculo con compañeros y compañeras, docentes y familias, que nos acompañaron en este trayecto y nos impulsaron a seguir”.

“Me llevo los más lindos y grandes aprendizajes, no solo académicos, sino también humanos. Hablar de la UNRC es hablar de compromiso, de empatía, de pensar en el otro, en la otra, en ser solidario. Es transformación y pensamiento crítico, es abrir la cabeza y luchar por las causas justas”.

Reflexionó: “Creo que el desafío ahora desde el rol y el lugar que nos toca como profesionales y trabajadores es día a día aportar a la construcción de la sociedad para que esta sea realmente equitativa, inclusiva y diversa. Somos privilegiados y privilegiadas de poder estar acá, de acceder a este derechos a estudiar, por eso nunca dejemos de defender la educación pública, gratuita y de calidad”.