Colocarán dos medidores de consumo eléctrico en la Biblioteca Central y en el comedor universitario. Harán mediciones cada 15 minutos durante un año. Es parte de un estudio conjunto. Investigarán el uso de energía en los edificios de once universidades. Se formó un consorcio de casas de estudios públicas del centro y norte del país

La Universidad Nacional de Río Cuarto y una decena de otras Universidades del centro y nordeste del país estudian de manera conjunta el consumo de energía eléctrica en el ámbito universitario.

Se trata del flamante Proyecto Federal de Eficiencia Energética de Universidades, creado por una red interdisciplinaria e interuniversitaria, de la cual forma parte la UNRC.

La propuesta se alinea con la actual tendencia a la generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables y la eficiencia energética para reducir el impacto sobre el medio ambiente.

Es un consorcio de universidades sin precedentes, que analizará el consumo en estas instituciones públicas de educación superior y propiciará la generación propia mediante fuentes renovables.

Para la puesta en marcha del trabajo a campo, acaban de llegar a la Universidad Nacional de Río Cuarto dos medidores bidireccionales, que serán colocados en los dos lugares del campus con mayor concentración de personas, por ejemplo, en la Biblioteca Central y el Comedor Universitario. Son unos dispositivos financiados por el Gobierno Nacional, de alrededor de 500 dólares cada uno, que fueron importados desde España.

Se dejarán en estos dos sitios estratégicos a lo largo de un año, para la realización de mediciones cada 15 minutos, de manera ininterrumpida.

Este tipo de medidor permite computar el consumo de electricidad y, a la vez, registrar la energía que se está generando. Durante el día, cuando por ejemplo los paneles solares fotovoltaicos producen energía eléctrica, el medidor se encarga de calcular esta energía y la resta al consumo.

Investigación y desarrollo

Se realizará un diagnóstico energético en cada universidad a fin de conocer las principales fuentes de consumo, ya sea iluminación, climatización, equipos de computación y otros dispositivos especiales; y los factores que influyen y condicionan el uso de energía eléctrica: tipo de clima, cantidad de estudiantes y docentes involucrados, legislación vigente.

Se determinarán los perfiles de consumo de energía eléctrica en las casas de estudios participantes y se buscará identificar oportunidades de ahorro energético y las posibilidades de generación propia mediante fuentes renovables. Energías sustentables, eficiencia energética y medio ambiente son los ejes de esta iniciativa inédita por las dimensiones territoriales y por la cantidad de universidades participantes.

Su director es el doctor Luis Silva, docente de la flamante Universidad Nacional de Rafaela, que hizo su doctorado en Ciencias de la Ingeniería en la UNRC.

Además de la Universidad Nacional de Río Cuarto, forman parte del proyecto la Universidad Nacional de Rafaela, la UTN Reconquista, la UTN Venado Tuerto; la Universidad Nacional de Villa María; la UTN de Villa María, la UTN San Francisco; la Universidad Nacional de Misiones; la Universidad Nacional del Nordeste -Corrientes- y la Universidad Nacional de Entre Ríos.

Por Río Cuarto, los impulsores de este estudio son los docentes investigadores del Grupo de Electrónica Aplicada (GEA) de la Facultad de Ingeniería, área en la que este año se comenzó a desarrollar en paralelo un proyecto de investigación científica y tecnológica sobre eficiencia energética de motores eléctricos en la industria, titulado “Evaluación de los motores eléctricos en ambientes industriales y potenciales incrementos de eficiencia energética”. Ellos forman parte del Instituto de Investigaciones en Tecnologías Energéticas y Materiales Avanzados (IITEMA), de doble dependencia entre Universidad Nacional de Río Cuarto y el CONICET.

Etiquetado de edificios con evaluación de eficiencia energética

Esta iniciativa de las universidades chicas del interior del país se amolda a la transición energética que ya se ha iniciado en Argentina, esto es el paso de las energías convencionales a las renovables -fuentes energéticas basadas en la utilización del sol, el viento, el agua o la biomasa vegetal o animal-, el consumo eficiente y la morigeración del impacto ambiental. Un camino hacia lo que a nivel mundial se está considerando como la cuarta revolución industrial.

Hoy la problemática del consumo de energía en edificios de la administración pública es prioritaria para la Secretaría de Energía de la Nación. Se quiere reducir el consumo energético, con la consiguiente disminución del impacto ambiental; y generar en las universidades modelos a seguir para otras instituciones y el resto de la comunidad en términos de políticas de eficiencia energética.

La información que sume este grupo de universidades permitirá, además, poner en marcha campañas de concientización sobre buenas prácticas energéticas.

El ingeniero Cristian De Angelo dijo: “Hay un interés a nivel nacional en este tipo de trabajos, porque hay proyectos que se están llevando a cabo desde la Secretaría de Energía, que tienen que ver con el uso de la energía en los edificios públicos”.

“Estamos trabajando junto con la Universidad de Rafaela y esa Secretaría del Gobierno Nacional, para el etiquetado de edificios terciarios, con la idea de ayudar a que estos edificios hagan un uso más racional de la energía”.

Los principales consumidores de la energía eléctrica

Este grupo de la Universidad local está centrado en el estudio de los principales consumidores de la energía eléctrica a nivel global, que son los sistemas accionados con motores eléctricos.

“El proyecto que tenemos ahora es financiado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica. Es por tres años. Está orientado, en general, al uso de la energía eléctrica y, en particular, al uso de motores, máquinas eléctricas y equipos más eficientes en las industrias”, explicó Cristian De Angelo, investigador responsable de este estudio, que integra un equipo interdisciplinario de trabajo junto con otros nueve docentes-investigadores y becarios de posgrado, al cual a fin de año se va a incorporar un nuevo becario doctoral.

“Este proyecto está más centrado en la parte del uso industrial”, puntualizó el docente.

La búsqueda de soluciones tendientes a mejorar el rendimiento de estos motores puede conducir a un importante ahorro en el consumo de energía.

Con este proyecto se procura mayor eficiencia en el uso de la electricidad para procesos, productos y equipos que emplean motores eléctricos.

Fuente: Dirección de Prensa y Difusión UNRC