Se constituirá en una herramienta estratégica de gestión. Contempla aspectos académicos, administrativos, medios de comunicación y condiciones de trabajo en cuanto a higiene y seguridad. Tuvo un carácter fuertemente participativo, que involucró a todos los claustros. 

El Consejo Superior de la UNRC aprobó este martes el informe final del proceso de autoevaluación institucional. Esta instancia fue aprobada por este cuerpo colegiado, como parte del Plan Estratégico Institucional-PEI. Su objetivo fue construir conocimientos que favorezcan la comprensión y transformación de la institución.

La autoevaluación tomó como ejes principales de análisis los siguientes: inclusión educativa con calidad, actualización y flexibilidad del currículo en la enseñanza de grado y posgrado, producción de conocimiento científico, técnico y artístico, con alto nivel y sentido social, compromiso social y construcción de redes territoriales, integralidad de la universidad con articulaciones múltiples entre instituciones, actores y disciplinas, funciones e instituciones y gestión dinámica y eficaz, que son los objetivos estratégicos del Plan Institucional.

Todo el trabajo de autoevaluación, vale destacar, fue coordinado por la Secretaría de Planeamiento y Relaciones Institucionales, particularmente por la profesora Viviana Macchiarola. Tuvo un carácter fuertemente participativo, ya que involucró a los integrantes de toda la comunidad universitaria, de los cuatros claustros: docentes, nodocentes, estudiantes y graduados.

En ese marco, los datos relevados fueron sometidos a discusión en los diversos órganos de gobierno de la Universidad. Durante esta instancia se buscó realizar una evaluación auténtica de la Universidad, que no acabe en un proceso meramente técnico, pero que a la vez responda a los rigores metodológicos.

Este proceso de autoevaluación institucional pretende constituirse en continuo y permanente, para favorecer la construcción de conocimientos sobre la UNRC, sobre el desarrollo de sus diferentes proyectos y de sus resultados, para comprenderla y mejorar su funcionamiento y gestión.

El documento apoyará los procesos de toma de decisiones y brindará insumos para definir el contenido y dirección de las transformaciones necesarias, habida cuenta de que permite conocer, comprender y valorar los procesos y resultados en relación a las diferentes funciones de la Universidad; posibilita un aprendizaje organizativo permanente al brindar información que permite corregir rumbos en dirección a la mejora; y democratiza la Universidad al construir conocimiento público dando a conocer a la comunidad lo que acontece con la institución que ella financia.

Incluyó los aspectos académicos, administrativos, los medios de comunicación, y las condiciones de trabajo en cuanto a higiene y seguridad, entre otros temas. Su concreción fue aprobada en el marco del Plan Estratégico Institucional por el Consejo Superior y se suma a un requerimiento de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau) para realizar una evaluación externa de la Universidad.

Una herramienta de gestión

La profesora Viviana Macchiarola presentó ante el Consejo Superior el documento final del proceso de autoevaluación, que comenzó hace un año atrás, pero que tiene como antecedente cercano el trabajo de diagnóstico que en su momento implicó la elaboración del Plan Estratégico Institucional (PEI).

Reúne un cúmulo de información recogida en cada una de las facultades, en las distintas secretarías y a través de encuestas realizadas a los cuatro claustros que componen la comunidad universitaria y datos estadísticos de la UTI. Tiene “una alta representatividad”, lo que “habla de la validez de los datos relevados”, destacó la profesora Macchiarola.

Previo a su aprobación por parte del Consejo Superior, este informe final también fue analizado por los consejos directivos de las facultades y por la propia Asamblea Universitaria celebrada recientemente. Macchiarola destacó en este sentido que “se agotaron todas las instancias de participación”

Y agregó que “Es un proceso sumamente rico para la Universidad poder mirarse y sistematizar información que estaba suelta, con indicadores pocos claros”. Y remarcó: “De este informe surgen líneas de acción y una de ellas es realizar este tipo de procesos de autoevaluación de manera permanente como una herramienta estratégica de gestión institucional”.

Fuente: Dirección de Prensa y Difusión UNRC