Con 38 votos afirmativos y 23 votos en negativo, se aprobó en segunda lectura del Presupuesto. Tras tres horas de debate, la Legislatura de Córdoba aprobó en segunda lectura el Presupuesto 2019. El resultado de la votación fue de 38 votos afirmativos contra 23 negativos y 0 abstenciones.

A diferencia del año pasado, el proyecto de Presupuesto contó con la oposición de Cambiemos.

“Nosotros no vamos a acompañar este presupuesto porque, a diferencia de lo que pasa con el presupuesto nacional donde se aceptan modificaciones, acá se aprueba a libro cerrado”, expresó el legislador de Cambiemos Juan Pablo Quinteros.

Además, agregó: “La gente tiene que saber que el Presupuesto le aumentó un 50% al impuesto inmobiliario rural y urbano, que aumenta el impuesto automotor en esos porcentajes y es un presupuesto con fuerte ajuste”.

Desde la izquierda también rechazaron el Presupuesto. El legislador del Frente de Izquierda Ezequiel Peressini declaró: “El presupuesto provincial es el reflejo del ajuste de Macri y los gobernadores. Transfieren 4 mil millones a los grandes empresarios, pagarán 47 mil millones millones de deuda y solo $184 por mujer por año para programas contra la violencia”.

El bloque Córdoba Podemos, que se había abstenido en el primer llamado, decidió votar en contra. “Es un copia del Presupuesto Nacional de lo que viene implementando el Fondo Monetario Internacional”, dijo el legislador Franco Saillén.

El oficialismo defendió el proyecto. Carlos Gutiérrez, presidente del bloque oficialista, habló de “reino de las contradicciones” al referirse a la decisión de Cambiemos de no apoyar el Presupuesto de Córdoba, cuando, a nivel nacional, las espadas de UPC sí lo votaron. “No votan en contra de nosotros, votan en contra de los cordobeses. Pero deben explicarlo ellos; entiendo que están en campaña”, disparó.

También justificó haber votado a favor del Presupuesto nacional en el Congreso: “Hubieran desaparecido todos los puntos de referencia de la economía, como el Pacto Fiscal, si no lo apoyábamos”.

Qué se aprobó

El paquete de proyectos de ley aprobado ayer (Presupuesto, Código Tributario y Ley Impositiva) incluye un aumento de entre el 29 y el 40 por ciento en el Impuesto Inmobiliario y una suba del Rural en una franja que va del 38 al 56 por ciento.

Según las previsiones consignadas en la composición de ingresos propios para 2019, que forman parte del Presupuesto 2019, la Provincia calcula que recaudará por el Inmobiliario (Urbano y Rural) 8.344 millones de pesos. Esto representa un 49,2 por ciento más que lo proyectado para 2018 en términos nominales y 10,7 por ciento más en términos reales, descontando inflación.

En lo que respecta a Propiedad del Automotor, no hay previstas subas en las alícuotas. Sin embargo, como el tributo se ajusta por el valor de los rodados, el monto total a pagar por los contribuyentes rondara el 50 por ciento de suba en relación con lo abonado este año.

Por este impuesto, la Provincia estima sumar 3.312 millones en 2019, un 50 por ciento más en términos nominales y un 11,3 por ciento, teniendo en cuenta la suba de los precios.

El cuanto a Ingresos Brutos, la Ley Impositiva Anual para 2019 incluye la rebaja de alícuotas ya acordadas en el pacto fiscal con la Nación, algo que se mantuvo en el tironeo previo a la aprobación del Presupuesto nacional. Esa reducción implica para Córdoba una merma de unos 6.000 millones de pesos.

Igualmente, hay que tener presente que se prevé un ajuste muy por debajo de la inflación de los tope máximos de facturación para que los contribuyentes accedan a exenciones o a alícuotas más bajas.

Por el lado de las erogaciones, en un año electoral, el gobierno de Juan Schiaretti proyecta un importante incremento del gasto público social: de 10.084 millones en 2018, lo llevará a algo más de 19 mil millones el año que viene. “Duplicaremos el gasto social”, afirmó el Gobierno.

En cuanto a obras, con los gasoductos troncales casi terminados, la Provincia pondrá el foco de la infraestructura pública en escuelas, hospitales, viales y agua y saneamiento. Con todo, la inversión será menor que en 2018 porque las erogaciones en capital se mantendrán en términos nominales, con una inflación que, en el caso de los materiales de construcción, llegó hasta el ciento por ciento de suba por la devaluación.

Más de la mitad de la obra pública se financiará con toma de deuda nueva. El Presupuesto plantea ingresos por un total de $ 221.004 millones, un 28,9 por ciento más que el que terminará por ejecutarse en 2018.

En tanto, se prevé que los gastos totales ascenderán a $ 220.746 millones, 29,1 por ciento superiores a este año. Así, el resultado financiero será de $ 258 millones, apenas por debajo del estimado para 2018.